miércoles, 7 de julio de 2010

¡¡¡ Me hago doctor !!!

He visto este vídeo en La Ciencia y sus Demonios... buenísimo!!!

lunes, 5 de julio de 2010

Matriculada en 5º...

Esta mañana era el día de hacer la matrícula para el curso que viene. Como ha sido un hecho histórico que unas amigas y yo aprobemos todo en junio todas a la vez estando en diferentes cursos además, hemos quedado en la facultad para hacer la matrícula y después irnos de compras y a comer por ahí :)
Menuda se ha montado cuando hemos llegado a las aulas de informática y nos encontramos con que están vacías... de obras y sin ordenadores... Preguntamos en secretaría y nos dicen que efectivamente las aulas no están disponibles, que la matrícula es mejor que la hagamos desde casa... Sienten no haber avisado desde la página web... ¬¬ No vivimos precisamente cerca de la facultad (una hora de camino aproximadamente) como para volver a casa asi que buscamos opciones... Nos vamos a la biblioteca donde hay algunos ordenadores... lo intentamos desde ahí y no funciona... no está instalado el java y como no tenemos cuenta de administrador no deja instalarlo... Seguimos buscando opciones... Pedimos un par de portátiles a la bibliotecaria (que por suerte también se prestan) y parece que por fin van a funcionar... pero el sistema no arranca... ufff, qué estrés...
Al final logramos localizar a un hombre majísimo del servicio de audiovisuales que nos ha solucionados ciertos problemillas y hemos podido, por fin, realizar la dichosa matrícula, que no sé como puede ser pero cada año nos depara una aventura nueva...

Así que ya está, estoy matriculada en 5º... parece que se va acercando la meta poco a poco :) No sé como se dará el curso, lo veo un poco denso:

Endocrino; Hematología; Nefrología; Urología;
Reumatología; Traumatología;
Oftalmología; Otorrino;
Dermatología; Nutrición; Psiquiatría;
Y un par de optativas que espero sean algo interesantes...

Lo importante es que ya están los papeleos hechos, nos hemos ido de compras a un centro comercial y luego a charlar comiendo juntas... Sigue nuestro feliz verano...

domingo, 4 de julio de 2010

¡¡¡ España en semifinales !!!

España ha roto definitivamente la maldición de los cuartos de final.
¡¡¡Todos con la ROJA!!!

viernes, 2 de julio de 2010

¿Y si soy rara?

Hay días como hoy en los que no tengo nada que hacer y pierdo el tiempo pensando cómo soy realmente. Puedo tirarme horas y horas y nunca saco nada en claro... He escuchado muchas veces frases similares a: "Qué rara eres"; a lo que siempre contesto: "No soy rara, soy especial" :) (Siempre desde el cariño por supuesto, no me lo han dicho para ofenderme...creo.. xDD)

Pero yo sinceramente me considero una persona bastante normalita. Es cierto que no me siento identificada con nadie al 100% pero, ¿es eso algo malo? Me explico; desde que era niña han pasado por mi vida muchas personas que han dejado en el camino cosas buenas y cosas no tan buenas, grandes amig@s con los que he vivido momentos inolvidables y personas que no me han aportado nada... aunque de todo se puede sacar algo y aprender de ello. El caso es que nunca he estado sola pero siempre hay una parte de mi que no se completa y que hace que pueda parecer extraña... Por ejemplo, en la infancia se me consideraba "rara" simplemente por el hecho de que me gustara estudiar (algo absurdo pero que hoy en día en los colegios sigue pasando) Tampoco me gané el título en mayúsuculas de empollona pero sí que se me miraba raro porque prefiriese terminar los deberes en lugar de bajarme a jugar a la calle... Pero tampoco es lo único que hacía, iba a clases de baile, a clases de informática, escuchaba música, salía con mis amigos... Lo que yo consideraba normal. Pero siempre hay personitas que etiquetan...
Pasó el tiempo, y mi adolescencia fue estupendaaa! No la cambiaría por nadaaa! Estudiaba mucho porque sabía que lo que quería conseguir necesitaba esfuerzo, pero no me privaba tampoco de salir cada fin de semana a pasármelo bien. Y entonces claro, también era rara, porque ¿cómo era posible que saliendo todos los fines de semana sacara tan buenas notas? O eres empollona o sales de fiesta y te diviertes, las dos cosas no... (qué extremistas) La semana es muy larga y se puede aprender a aprovechar el tiempo, ¿no? Lo bueno es que a mi alrededor ha habido siempre gente de todas las características, hay quien te entiende en unos aspectos y quien te entiende en otros.
Y llegué a la facultad y pensé que aquí encontraría mi sitio más fácilmente. Pues no... :P jajajaja (es broma) Por supuesto que he conocido gente estupenda con intereses comunes a los míos, pero sigo entontrándome un poco desubicada en algunos aspectos... ¿Conclusión? Como cada día que le doy vueltas a estos temas, NINGUNA xD
Aunque algo saco en claro; en la variedad está el gusto. Conservo buenos amig@s de mi primera escuela; amig@s del instituto; amig@s de los viajes que he realizado; amig@s de la facultad; amig@s del hospital. Con nadie me identifico totalmente, pero cada uno me aporta una cosa, cada uno es diferente y entre todos me complementan.

(Visto el rollo que estoy soltando creo que van a tener razón y algo rara sí que soy...) ¡Un saludo para todos!

Os dejo un poema que he encontrado y me ha gustado mucho, creo que concuerda perfectamente con mis sentimientos de hoy. Hasta otro ratito!

Si soy rara por intentar sembrar en el camino semillas de alegría.
Si soy rara por sonreírle a la vida aunque me lo ponga difícil.
Si lo soy por creer que el mundo es un ser vivo que tiene derecho a recibir, no sólo a dar.
Si lo soy por prestar oídos al pulso de la naturaleza en lugar de a los engañosos cantos de sirena de la sociedad.
Si defiendo que la ayuda no se compra ni se vende, sino que se presta.
Si me emociona el retorno, cada año, de una golondrina al nido que la vio nacer.
Si me indigna ver a una mujer con las manos ajadas de trabajo mal recompensado.
Si me duele el niño de mirada marchita que se cruza en mi camino.
Si soy rara por pensar que a la humanidad le queda una esperanza mientras haya una sola persona que lo crea.
Si consiguen embelesarme el sonido de una nota, el arrullo de un mar en calma.
Si no escucho las palabras porque me pierdo en la voz que las pronuncia.
Si soy rara por despertar, a media noche, con la urgencia de un verso prendido en mi boca.
Si soy rara por creer que el corazón me da la libertad y la razón me la quita.
Si soy rara por vestirme de payaso para robar una sonrisa amiga.
Si lo soy por mirarme en unos ojos con la esperanza de verme reflejada en ellos, entonces, sí.
Entonces confieso que soy rara, y mientras quede en mi cuerpo un soplo de vida lucharé por seguir siéndolo y por dejar constancia de ello.


Ester Vallbona Domínguez
Laberinto íntimo

jueves, 1 de julio de 2010

Sedación.

Tribuna. Dosis, sobredosis y diferencias cruciales frente a la eutanasia.

Gracias a los avances en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer se ha conseguido un aumento de la supervivencia. Sin embargo, cerca de un 50 por ciento de los pacientes fallecen a consecuencia de su enfermedad. Cuando progresa la enfermedad el paciente presenta múltiples síntomas, muy intensos y cambiantes que si no reciben la valoración y el tratamiento adecuados producen en el enfermo y en la familia un sufrimiento intolerable. Garantizar una buena atención médica, psicológica y social al paciente y su familia en la fase final de la vida repercute en el bienestar no sólo del enfermo sino también de la sociedad.

A pesar del avance de las distintas medidas farmacológicas y no farmacológicas para el alivio de síntomas en la fase terminal en ocasiones hay síntomas muy intensos, intolerables y devastadores para el paciente que no responden al tratamiento paliativo habitual. Podemos definir a estos síntomas como refractarios. Si no se encuentra un tratamiento adecuado en un plazo razonable de tiempo puede plantearse la disminución de la conciencia del paciente como única manera de aliviar el sufrimiento.

Para que ante un síntoma refractario planteemos la sedación como única alternativa tienen que darse una serie de condiciones como que el síntoma sea intolerable y provoque un intenso sufrimiento al paciente, que hayamos agotado todas las posibilidades terapéuticas y que el plazo de tiempo para buscar un tratamiento adecuado sea razonable. La evaluación de un síntoma refractario depende de los conocimientos y experiencia del equipo asistencial, de los recursos disponibles y de la situación clínica y cognitiva del paciente. Cuando éste no puede comunicarse es el juicio de los cuidadores y/o familiares el que puede ayudar a determinar el carácter intolerable del sufrimiento.

Un síntoma difícil es aquél que para su adecuado control precisa de una intervención terapéutica intensiva, más allá de los medios habituales, tanto desde el punto de vista farmacológico, instrumental y/o psicológico. Sin embargo, no debe plantearse la sedación como una opción terapéutica habitual en el manejo de síntomas que son de difícil control, como puede ser el dolor neuropático, pero no refractarios.

Indicaciones de sedación
Los síntomas que llevan a la indicación de sedación varían según distintos estudios y son delirium irreversible refractario (44 por ciento), disnea refractaria (35 por ciento), deterioro general en situación de últimos días (20 por ciento), dolor refractario (19 por ciento) y sufrimiento psicológico (19 por ciento). Otras causas menos frecuentes de sedación son hemorragia (7 por ciento) y vómitos secundarios a obstrucción intestinal irreversible (6 por ciento).

En los trabajos más recientes se ve una disminución en la incidencia de dolor como causa de sedación gracias al avance en su tratamiento. El reconocimiento del sufrimiento psicológico como causa de sedación terminal es bastante reciente. Puede ser éticamente permisible en casos excepcionales, siempre que sea proporcional al intenso sufrimiento del paciente, que estemos seguros de haber agotado todas las opciones de alivio, que la expectativa de vida sea muy corta y que contemos con el consentimiento claramente explicitado por un paciente autónomo y competente.

Los fármacos más utilizados de forma aislada o en combinación para la sedación son midazolam, haloperidol y levomepromacina. El midazolam es el fármaco de elección, ya que tiene un rápido inicio de acción, vida media corta, existencia de antídoto, posibilidad de combinar con otros fármacos utilizados en la fase de agonía y posibilidad de administración subcutánea. El haloperidol tiene acción antipsicótica y es de elección en el tratamiento del delirium. Es un fármaco seguro con amplia ventana terapéutica. Sin embargo, dado que no tiene acción sedante, cuando se pretende sedación por delirium se puede utilizar levomepromacina subcutánea. Aunque la morfina aparece en la bibliografía como uno de los fármacos más usados para la sedación, no debe utilizarse como fármaco sedante. La utilización de morfina a dosis altas como fármaco exclusivo para la sedación constituye una mala praxis médica, ya que disponemos de fármacos con mejor perfil sedante. Otros fármacos empleados son los anestésicos (fenobarbital y propofol). Se utilizan en aquellas situaciones excepcionales en las que el paciente es refractario al midazolam y levomepromacina.

Diferencias con la eutanasia
Uno de los puntos cruciales en el debate ético sobre sedación es la diferenciación con la eutanasia. Podemos definir la eutanasia como la conducta, por acción u omisión, intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona enferma, con una enfermedad grave e irreversible por razones compasivas, en un contexto médico y a petición del enfermo. Entre sedación y eutanasia puede haber algunas semejanzas (su aplicación en pacientes con enfermedades irreversibles, la necesidad del consentimiento del paciente y el alivio del sufrimiento como objetivo común), pero hay muchos más aspectos, de enorme importancia, que las hacen diferentes. La eutanasia alivia el sufrimiento acabando con la vida del paciente, utiliza dosis letales de fármacos y es irreversible.

La dignidad es una cualidad intrínseca del ser humano que se mantiene hasta el momento mismo de la muerte. El concepto de muerte digna puede variar de unas personas a otras. Algunas desearán para su muerte la posibilidad de mantener la conciencia hasta el final y otras en cambio preferirán morir "dormidos" para evitar el sufrimiento. Lo que está claro es que lo que nuestros pacientes nos piden es recibir el mejor tratamiento posible para su enfermedad, proporcionado a su fase y acompañado de las mayores dosis posibles de comprensión y afecto, y esto, desde luego, incluye la posibilidad de utilizar la sedación al final de la vida como una forma de alivio del sufrimiento refractario.


Fuente: Diario médico.