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martes, 11 de abril de 2017

Gastroenterología Pediátrica como R4 ... Y la residencia se acaba...

Cuatro años que llegan a su final... Atrás quedan todas esas sensaciones y vivencias como residente de los primeros días:





Muchas anécdotas, muchas historias, muchas guardias (alrededor de 250 !!! ) y muchos recuerdos que quedarán para siempre en mi mente.

Este último año, intenso, ha sido bonito aunque en ocasiones duro. Elegí la subespecialidad de Gastroenterología Pediátrica porque fue una de las rotaciones que más me gustó cuando pasé por ella de R2 como os contaba en estas entradas:
-Rotación en Hepatología Infantil  como R2

Y a día de hoy puedo decir que no me equivoqué :)
Este 4to año he pasado nuevamente 2 meses en Hepatología y otros 2 meses en Nutrición como complemento. Y los 8 meses restantes en el servicio de Gastroenterología propiamente dicho.
Cosas positivas: mayor grado de responsabilidad en la toma de decisiones, sensación de estar incluida continuamente en un mismo equipo, buen trato con los adjuntos, supervisión adecuada, apoyo en la realización de trabajos a congresos, sesiones... Formación en la realización de endoscopia con tomas de biopsia: Las hago sola! (siempre supervisada) Guardias de la especialidad (con adjunto localizado) Y resaltar la bonita relación que se crea con algunos de los pacientes con patología crónica y sus familias que, debido al trato continuo, te hacen sentir "uno de sus médicos".
Cosas negativas: un año se queda corto para una patología tan amplia, variada y compleja. Entre guardias, salientes, cursos y demás... La sensación de "falta de tiempo para todo" es constante. El cansancio, sobre todo mental por pasar tanto tiempo en el hospital, en ocasiones se hace cuesta arriba. Además, la existencia de patología tan complicada (trasplante intestinal, intestino corto, enfermedad inflamatoria refractaria...) que implica un estudio muy específico, en ocasiones hace que no se pueda dedicar el tiempo suficiente a estudiar el resto de patologías digestivas básicas que se ven en la vida diaria de cualquier niño. Sensación de inmensidad inabarcable, como siempre.

Globalmente, he estado muy satisfecha con la elección y ahora que se acaba es justo cuando más integrada estoy. Por suerte, tengo la posibilidad de quedarme un año más en el Hospital con un contrato de guardias de la especialidad, y así poder seguir formándome un poco más en el ámbito digestivo pediátrico. Intentaré aprovechar al máximo para estudiar todo lo que me ha faltado y lo tomaré como una prolongación de la residencia... un "R5"... 
Da menos vértigo decirlo así que nombrar el término "Adjunta", que oficialmente será el que ronde a partir de ahora por aquí...   ;)

Pero aún queda un mes! Ahora toca viajecito de desconexión para afrontar la recta final... 
Nos vamos más de la mitad de los CoRs ( 12 !! ) a la playa! Viaje de fin de residencia! Será divertido :) A aprovechar lo que nos queda...







P.D  Sé que es la primera entrada de todo el 2017... Espero disculpéis mi ausencia por las redes durante tanto tiempo.
Suerte a todos aquellos que en unos días vais a elegir vuestra plaza para comenzar la residencia.. Unos terminamos y otros comenzáis ;)

miércoles, 11 de mayo de 2016

Finalizando R3...

A punto de comenzar la recta final...

Dejando atrás un año más... Se despiden nuestros mayores para dejarnos paso a los siguientes...

Este año de residencia ha sido totalmente diferente a los anteriores. Quizá porque yo también me he sentido diferente. No he pasado por aquí a contaros prácticamente nada, y ahora no sé cómo resumir tanto en unas líneas... 
Regalito CoRs
Ha sido un año con rotaciones variadas: de consulta tranquila "Neurología, Dermatología y Endocrinología" y de rotaciones complejas con estrés como estos últimos 6 meses en "Los Cuidados Intensivos Pediátricos y Neonatales".
Todas muy diferentes. Si tengo que destacar donde más cómoda estuve, en Endocrino sin duda. Servicio muy muy docente, con muy buen ambiente y con una clínica que me gustó mucho. Y donde peor lo he pasado... En los Cuidados Intensivos. La gravedad de esos pacientes... puede conmigo.  Asombrosamente, me ha gustado más de lo que pensaba la UCI neonatal, con esos pequeños pacientes de hasta 500 gramos... que era lo que más miedo me daba... lo he llevado aceptablemente bien, pero he confirmado que el estrés no es lo mío. Lo peor, las guardias. El no dormir, el estrés de actuar de inmediato ante situaciones críticas... el pasar noches en vela mirando monitores... He sentido en muchas ocasiones impotencia y malestar de saber que no valgo para ello...  Prefiero una guardia mala de Urgencias, dónde me siento algo más útil, que las de UCI donde me siento un poco estorbo... Confieso que en ocasiones he llegado a pensar que me había equivocado y debería haber elegido Magisterio... Pero bueno, son momentos de bajón, hay que pasar por todo y es imprescindible conocer de cerca esas situaciones. Además, durante el próximo año seguiremos haciendo guardias por allí, así que más vale que me haga fuerte emocionalmente...

Por otro lado, el mes pasado realicé mi primera guardia de Urgencias como Súper (Figura de R4 supervisando a los pequeños...) Increíble pensar que hace tan sólo 3 años os contaba como era yo la que tenía que preguntar todo a los mayores... Mucho cambio, mucha responsabilidad este año... Nuevamente vértigo y miedo al cambio... pero me veo con fuerza e ilusión.

Termino así mi R3. Ahora cojo vacaciones, me voy lejoooos varios días, desconexión total, y cuando vuelva me incorporaré directamente al que será mi servicio este año: Gastroenterología Pediátrica. Con muchas ganas de centrarme en la subespecialidad, donde también tendré pacientes complejos como los peques trasplantados... pero confío en que será diferente :)

Por lo demás, todo va sobre ruedas! No puedo quejarme :) Si algo ha tenido de especial este año de residencia, es que me he centrado mucho más en mi vida personal, y eso me ha reforzado mucho. Soy feliz, me siento plena, realizada, creciendo día a día emocionalmente y con una bellísima persona a mi lado que me aporta todo lo que necesito y lo que jamás pensé que existiría  :) 

Gracias a los que seguís por aquí, a pesar de mis largos silencios... siempre me engrandece ver mensajitos en el correo o en las redes. 

A todos los que finalizan en estos días... Que os vaya bonito! 
A los que pronto os incorporáis... Bienvenidos! Disfrutar cada instante, que pasa tan rápido...!

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Rotación Gastroenterología Infantil (R2)

(...) Recordando la última rotación por la que pasé como residente de 2º año: Gastroenterología Infantil. (Marzo-Abril-Mayo 2015).

Una rotación que me gustó muchísimo y de la que salí muy contenta tanto por la diversidad de patología que se ve en el Servicio, como por el ambiente y el buen trato que se nos da a los residentes. Tanto es así que, como también me gustó mucho la rotación por Hepatología, y me he quedado con ganas de pasar por Nutrición que en nuestro hospital son unidades independientes... creo que escoger como subespecialidad pediátrica Gastroenterología (con su rotación complementaria en Hepatología y Nutrición) será para mí la opción ideal para formarme durante mi 4º año de residencia. Tenemos la reunión definitiva dentro de unos días para elegir la subespecialidad pero ya hace tiempo que lo tengo claro :) 
Aún tengo que pasar por las UVIs (acabo de comenzar en intensivos pediátricos) y todos los compañeros dicen que son especialidades que enganchan... pero aunque me gustase el paso como rotatorio en cuidados intensivos, sé que mi personalidad no encajaría en ese perfil tantísimo como para que cambiase de opinión y quisiera dedicarme a ello. Así que la decisión está tomada, y si no hay problemas de última hora... profundizaré en el tubo digestivo pediátrico el próximo año :D

La rotación de R2 se divide en dos partes muy diferentes: 
-Consulta: Pasé el primer mes y medio por allí y estuve comodísima. Motivos de consulta la mayoría sencillos, adecuados al manejo de Atención Primaria: intolerancia a proteína de leche de vaca, vómitos, diarrea, dolor abdominal funcional, estreñimiento, enfermedad celíaca, reflujo gastroesofágico... Temas sencillos pero claves en pediatría. Y luego también numerosos casos interesantes y de seguimiento más complejo, síndromes, pacientes crónicos... Como en la mayoría de las consultas, historia y exploración de los pacientes nuevos y las revisiones y posteriormente comentar con el adjunto la actitud a seguir y la necesidad de pruebas complementarias. Genial la docencia impartida con cada paciente por parte del adjunto, día tras día. Además, podíamos ver los resultados con él (cuando no había mucha lista de espera) y se nos comentaban casos interesantes.
Es en una de las rotaciones donde creo que más "independencia" se consigue a la hora de tratar con los pacientes, a pesar de que se consulta todo, al final se acaba cogiendo seguridad a la hora de manejar distintos tipos de pacientes y tomando decisiones propias, y eso gusta. Además, en mi caso tuve suerte porque estuvimos pocos rotantes a la vez (un coR y yo con una rotante externa de Perú (majísima por ciertooo que nos traía comidita rica peruana ;) ) por lo que pasábamos la consulta prácticamente solos o en pareja, no como en otros servicios en los que estamos 5 personas en una misma consulta. Si bien es cierto que depende de los meses y de la gente que haya en ese momento en el Servicio.

-Planta: la segunda parte de la rotación, otro mes y medio. Muy difícil. Manejo de pacientes con brotes de enfermedad inflamatoria intestinal, pseudoobstrucción, malrotaciones, reagudizaciones en pacientes crónicos, manejo de la nutrición enteral y parenteral... Y lo más complejo del servicio y de casi todo el hospital infantil: comprende la unidad de rehabilitación intestinal y los pacientes con trasplante multivisceral (único Centro en España donde se realiza) lo que añade un grado de complejidad extremo a la rotación.
Es por ello, que en la planta siempre estamos con los adjuntos, se hace un pase todas las mañanas se comentan los pacientes, y después al pasar visita también se toman las decisiones en conjunto, aunque siempre cada adjunto tiene asignados unos pacientes, los llevan en "consenso" Se hacen sesiones semanales con el Servicio de Cirugía Pediátrica que es esencial para el manejo de estos pacientes. Nosotros los residentes, pasamos los evolutivos, historiamos, realizamos informes e intentamos aprender todo lo posible sobre los cálculos de pérdidas de líquidos, parenterales y sueros varios. Pero es prácticamente imposible asimilar tanta información en un mes y medio. 

Además, también se ven interconsultas de pacientes externos, de Neonatología, de Cuidados Intensivos... etc.  Y en alguna ocasión, aunque no frecuentemente, también pudimos observar la realización de técnicas intervencionistas: endoscopias, colonoscopias, ileoscopias en pacientes trasplantados... aunque todo esto es más anecdótico y restringido para los R2 y más específico para residentes de especialidad y adjuntos jóvenes.

Una especialidad como podréis imaginar muy amplia, muy completa, por un lado con su parte bastante general, básica para el pediatra de Centro de Salud por los motivos tan frecuentes de consulta que se ven. Y por otro lado con patología muy compleja y extremadamente interesante, quizá por el sesgo añadido como siempre que tiene trabajar en este hospital en el que se reciben todos los casos raros, extremos y de difícil manejo, que hace que el día a día sea tan peculiar. Supongo que en hospitales más pequeños el groso de la Gastro será la patología sencilla... pero bueno, hay que aprovechar la oportunidad de tratar con pacientes complejos aunque sea díficil y a veces nos sintamos, al menos yo, perdidos completamente.
No pretendo ser una eminencia en Aparato Digestivo ni experta en el trasplante multivisceral... que me parece algo inalcanzable... pero intentaré aprender todo lo que pueda por lo menos para formarme bien de cara a la pediatría general.

Aquí os dejo el enlace de la sesión que di durante la rotación:
Sesión Estreñimiento en Pediatría.    (Como véis me fui a lo sencillito :P)

Y hasta aquí por hoy. Ya os contaré más cosillas cuando tengamos la decisión tomada oficialmente ante los tutores y se comiencen a formar las rotaciones de R4 :)

P.D. Me queda comentaros toooodo el paso que llevo como R3: Neurología, Endocrinología y Dermatología (esta última breve optativa de un mes). Ahora estoy comenzando en Cuidados Intensivos Pediátricos, por ahora con los cursos de iniciación. Todo un mundo... con miedo e inseguridad como siempre frente al cambio... pero con ganas de ver como va todo. Espero no agobiarme mucho :O

¡Un abrazo!

miércoles, 22 de julio de 2015

Rotación Hepatología Infantil (R2)

Más de un mes sin aparecer por aquí... Y vuelvo con una entrada antigua de las "varias" que me han ido quedando en el tintero sin publicar... qué desastre me estoy volviendo... pero más vale tarde que nunca ;) 

Durante los meses de Diciembre, Enero y Febrero pasados (cuando era todavía R2) estuve rotando por el servicio de Hepatología Infantil. Es un servicio muy puntero, y como podéis imaginar muy específico pues sólo llevan pacientes con patología del hígado (de todas partes de España). 
Es una unidad independiente del servicio de Gastroenterología y Nutrición (generalmente en la mayoría de los hospitales el servicio de Digestivo incluye todo) y esto puede verse como un inconveniente a la hora de la formación general de los residentes, pues tanta subespecialización acaba por volvernos un poco locos. Pero cuando se analiza el volumen de pacientes que se ven y la patología tan compleja que lleva cada servicio, es entendible que se creen secciones que dominen unas patologías y otras porque manejarlo todo y bien, es imposible.

En el calendario de rotaciones que tenemos en mi promoción todos tenemos rotación obligatoria por Gastroenterología (que os comentaré en otra entrada, pues fue mi última rotación de R2) y después sólo 4 de los 20 residentes rotamos por Hepatología, y otros 4 rotan por Nutrición. (actualmente ya ha cambiado el calendario y esto ya no es así para las nuevas promociones de residentes) 

No imaginé a priori que un servicio tan complejo y tan especializado me iba a gustar tanto. Ha sido de las mejores rotaciones por las que he pasado. A nivel docente, a nivel de trato personal y a nivel de motivación. Me encantó.

Coincidí durante la rotación con varios rotantes externos (R4 de especialidad de Gastroenterología) de Burgos, de Sevilla, de Zaragoza, de otros hospitales de Madrid... Y en contra de lo que al principio puede parecer "tanta gente allí, rivalidad, gente especializándose y yo empezando sintiéndome tan chiquitita..." estuve realmente cómoda y contenta durante los 3 meses. Y esto es porque a parte de que entablamos una amistad súper sana y lo pasábamos genial por las mañanas con nuestras historietas y nuestros cafés, en el servicio tanto los adjuntos como la jefa nos trataban igual a todos. No se les daba mayor prioridad a ellos por ser mayores (como en otros servicios sí pasa) y me sentí agradecida por ello porque uno de los inconvenientes que tiene estar en este hospital tan puntero, es que en ocasiones se trata mejor y se valora más al que viene de fuera un par de meses que al propio residente que está 4 años trabajando desde dentro y esta situación a la larga "quema" mucho. Por ello, creo que es importante valorar y destacar a los servicios en los que se trata tan bien y se mima al residente interno :)

El buen ambiente del servicio también me cautivó. Hay buena relación entre todos los miembros, se comentan los pacientes sin problema... Saben muchísimo y además se implican en explicarte y hacerte entender hasta las patologías más difíciles.

Estuve la mitad de la rotación en planta, pasando visita siempre con los adjuntos. Patologías crónicas y agudas: hepatitis, colestasis, atresias de vías biliares, fallos hepáticos, tumores... Pude seguir la evolución de varios trasplantes hepáticos, tuve la suerte que durante los meses que estuve se hicieron varios, tanto de donante vivo y alguno de donante cadáver. Es alucinante ver como un paciente crónico que está mal... es trasplantado, evoluciona favorablemente en cuidados intensivos, sube a la planta... y se va de alta en estupendas condiciones. Impresionante.

La otra mitad de la rotación estuve en consultas. Pacientes nuevos, revisiones, diagnósticos... En prácticamente casi todos los casos pasaba la consulta con el adjunto al lado lo que es una ventaja pues se aprende muchísimo al verlos trabajar. Exploración física rigurosa y guiada por ellos, comentando cada caso y las posibilidades de manejo. Pacientes muy muy complejos pero muy interesantes: enfermedades metabólicas, colestasis congénitas, hepatitis virales, síndromes... revisión de trasplantes...

Aquí os dejé la sesión clínica que preparé para el servicio (Fallo hepático agudo)

Globalmente, de las mejores rotaciones por las que he pasado. Patología extraordinariamente interesante aunque complicada. Si no fuera porque es una subespecialidad tan tan tan específica, me la plantearía como opción de especialidad para R4. Pero como me ha gustado mucho también la Gastroenterología (ya os contaré) y en realidad la hepatología es una parte de la misma, si no hay muchos cambios de última hora (a falta de pasar aún por algunos servicios), es probable que me mueva por estos territorios digestivos en el último año de especialidad. Todo se verá :)

Cenita Fin de rotación Febrero 2015 

martes, 19 de mayo de 2015

Última sesión como R2...

Aquí os dejo la última sesión que he preparado por si queréis echar un vistazo; trata sobre estreñimiento en pediatría, tema sencillo y ameno de estudiar. 

Última sesión como residente de 2º año... Mañana entran los nuevos compañeros... 20 de Mayo, mismo día en el que firmamos nosotros el contrato hace 2 años (Primer día como R1). 

Ha pasado muy rápido, quizá este segundo año lo he vivido más intensamente que el primero... O quizá sólo ha sido distinto pero me ha dado la sensación de que las vivencias han sido mayores. Rotaciones más interesantes, mayor implicación y responsabilidad, el primer congreso, conocer mejor a los compañeros, lazos más estrechos entre co-Rs, diversión, viajes, bodas, embarazos... Somos como una gran familia, y a pesar de que también he tenido momentos duros, días de estrés, cansancio acumulado, impotencia por algunas actitudes, querer cambiar algunas cosas y no poder... A pesar de los malos ratos... Ha merecido tanto la pena... Volvería a repetir una y otra vez cada paso que he dado en estos dos años. ¿Cambiaría algo si pudiese...? Quizá sí... una única cosa... ¡Estudiaría más! Porque el 50% de la residencia ha pasado y aún tengo tanto, tanto, tanto que aprender...

Siempre digo lo mismo... que espero escribir por aquí con más frecuencia, contaros cositas... y luego no lo cumplo... Pero me lo sigo proponiendo... a partir de ahora, como R3 ;)

Lo dicho, de momento, aquí va la última sesión como R2... 

 

lunes, 19 de enero de 2015

Rotación por REA-trans - R2

¿Qué es la “REA-trans”? Os preguntaréis lo primero de todo. Es una unidad de reanimación-transición (como parte de su nombre indica) del servicio de Neonatología que existe en nuestro hospital. Se compone del equipo de enfermería pediátrica y de los pediatras que van a los partos y cesáreas. Cuenta con una salita con varias incubadoras donde ingresan “brevemente” los neonatos que nacen con alguna patología leve-transitoria o que necesitan observación unas horas sin necesidad de ingresar directamente en la planta. Si todo va bien, en unas horas se van a la Maternidad con sus madres evitando así el “ingreso real”. Si la cosa se alarga, pasan a hospitalización en la planta propiamente dicha. Y en el peor de los casos, tenemos al lado la unidad de cuidados intensivos neonatales. 

La rotación por la REA no sólo se basa en esta pequeña parte del servicio, sino que es mucho más completa. Tenemos 3 meses de rotación obligatoria, y 6 meses de guardias (unas 5 ó 6 al mes). Posteriormente, el año siguiente (de R3) tendremos otros 3 meses más de rotación por neonatos, pero esta vez será sólo en cuidados intensivos neonatales (CIN) con sus guardias específicas correspondientes. 

Durante los primeros días de rotación, 10-15 aproximadamente (yo empecé en Septiembre) los 5 compañeros del grupo estuvimos juntos en la REA aprendiendo el manejo del Servicio, y en ese tiempo no se hacen guardias aún (menos mal). Es totalmente diferente a lo visto hasta ahora. El paciente, el neonato, es un mundo aparte. El ver cómo nacen (no es lo mismo un parto normal que instrumental, y no digamos ya las cesáreas) El saber que si nace bien, el piel con piel es estupendo, pero si la cosa no va como debe, tú eres el pediatra y la reanimación inicial del pequeño está en tus manos… Aprender a explorar a un recién nacido sano… pero también a pequeños prematuros; como tratar a los padres en esta etapa de la vida (sobre todo los primerizos) Dar buenas y malas noticias… Y luego todo lo relacionado con la burocracia, programa informático, dónde están las cosas, etc. Sinceramente, el inicio, como casi todos los comienzos, fue cuanto menos, agobiante. Poco a poco, nos fuimos haciendo una ligera idea de cómo iban las cosas. Nos dieron unas charlas básicas sobre la patología más frecuente en el neonato y unas nociones sobre reanimación neonatal. Aunque no fue hasta Diciembre cuando pudimos realizar al curso oficial de reanimación que se da un par de veces al año; a nosotros nos pilló al final de la rotación. 

Después de esos primeros días de adaptación ya nos dividimos. Yo fui a la planta las primeras semanas, trabajo similar a cualquier planta de hospitalización. Con un adjunto responsable al cargo, vamos viendo a los niños, motivo de ingreso, evolución, informes. Algunos sencillos, como ictericias pasajeras o niños con bajo peso que tienen que engordar… otros totalmente complejos, prematuros de 25-26 semanas que llevan meses en intensivos y que pasan a la planta con sus diversas patologías y descompensaciones… todas las que podáis imaginar y más. Casos muy interesantes pero muy difíciles de entender y manejar. 

Y después en la segunda parte de la rotación, pasé a la REA. Mucho más llevadero una vez que se coge el ritmo. Por un lado, tenemos que organizarnos para subir a la maternidad a realizar la “primera exploración” de los niños que van naciendo. Generalmente, lo hacemos entre las primeras 6-12 horas de vida. Revisamos la historia materna, las ecografías del embarazo, las analíticas, si hay riesgo infeccioso, si tiene algún antecedente importante… que en todo esto es donde más tiempo se invierte… y luego exploramos al niño y vemos si necesita alguna prueba o alguna cosa. Si tenemos duda, se comenta con el adjunto, que generalmente está dando las altas de la Maternidad. 

Y luego, lo más importante como os he comentado antes, tenemos que estar pendientes de los partos y cesáreas para ir a las reanimaciones. Ingresar desde allí aquellos pequeños que lo precisen (bajos peso, prematuros, con dificultad respiratoria, con alguna anomalía a estudio, malformaciones, síndromes…) Generalmente vamos solos los residentes con las enfermeras, que son las que nos salvan la vida la mayoría de las veces porque tienen una experiencia y una maña que muchos quisiéramos. Y por supuesto, si la cosa se pone fea, llamamos a los adjuntos de intensivos. Sólo en casos de patología grave o grandes prematuros (que por otro lado en este hospital es un gran porcentaje de los casos) llamamos directamente a intensivos y son ellos los que atienden la reanimación, evidentemente, y nosotros miramos. 

Y en las guardias… pues el trabajo es el mismo pero estando un poquito menos acompañados y por tanto con algo más de responsabilidad. Cada día estamos 2 residentes, un “pequeño” que es el que en ese momento está rotando en la REA por las mañanas (somos “pequeños” 3 meses) y un “mayor” que es el que durante los otros 3 meses sigue haciendo guardias aunque cambie de rotación (3 meses somos “mayores”). El día de la guardia es similar a las mañanas, lo único distinto es que si a algún niño de la planta “le pasa algo” nosotros somos la primera llamada, teniendo que valorar si podemos resolverlo, o si tenemos dudas o es un paciente complejo (como casi siempre) pues consultamos a intensivos, porque de guardia no hay adjunto en sí de REA o de planta de neonatos. 

Otra responsabilidad añadida, es que en las guardias de los fines de semana, como no hay adjunto en la maternidad, es el resi “mayor” el que tiene que dar las altas de la maternidad por la mañana; aquellos niños que ya han cumplido 48 horas de vida y se pueden ir a casa (o algún día más si la madre ha tenido cesárea). Nuevamente se les explora y se les explica todo lo básico que tienen que saber en los primeros días. Es un momento un poco estresante... por la responsabilidad que conlleva. Dar el alta al bebé, asegurando que todo esté bien, que coma, que se lleve el informe, las citas con los especialistas si necesita… Aclarar las dudas de los padres, que son de lo más variadas… Pero bueno, en 2-3 días acudirán al pediatra de su centro de salud, y si pasa cualquier cosa antes o tienen dudas, pueden venir a urgencias. 

Globalmente, es una rotación bonita en la que como pasamos bastante tiempo solos tenemos que aprender rápidamente el manejo de algunas situaciones estresantes, y adquirimos poco a poco más independencia que en las rotaciones previas. El recién nacido sano es… increíble. Y también es alucinante ver cómo salen adelante algunos pequeños que se adelantan varias semanas en su nacimiento… Pero cuando pasamos a los extremos… Ya no me gusta tanto. Lo paso relativamente mal con el estrés inmediato: el que te despierten a las 2 de la mañana con un “Cesárea Urgente por desprendimiento de placenta”! Corriendo a quirófano! O cuando un niño nace sin esfuerzo respiratorio… esos primeros segundos en los que su vida depende de los que estamos allí… iniciar la reanimación… llamar o no llamar a intensivos… segundos eternos hasta que llora… Demasiada adrenalina. 

He visto casos espectaculares, varios tríos de trillizos, decenas de gemelares, prematuros de hasta 25 semanas, niños de más de 4 kilos, y niños de escasos 500 gramos... polidactilias, atresias de esófago, hernia diafragmática,  Síndrome de Edwards, síndromes que aún están sin filiar, muchísimas cardiopatías, fisuras palatinas y labios leporinos, malformaciones varias… Sospechas de infecciones connatales, aquellas que tanto costaba estudiarse durante el MIR… Hijos de madre con sífilis, VIH, hepatitis B, seroconversión de toxoplasma, citomegalovirus… Varicela neonatal. Sepsis. Neumotórax. Embarazos no controlados, adopciones... Isoinmunizaciones anti-A, anti-B… anti-E, anti-M (antígenos que no sabía que existían!!) He ayudado a realizar una exanguinotransfusión en un paciente con una isoinmunización anti-D… Y otras tantas cosas que se me olvidarán… 

La verdad es que echando la vista atrás, está siendo una rotación completita (aún me quedan 2 meses de guardias) Pero el estar día tras día viendo sólo recién nacidos, aunque sean muy interesantes… me llega a aburrir un poco. Echo de menos a los niños de 3 o 4 años contándome los dibujos que les gustan, sus sonrisas cuando les doy una pegatina y su mirada de felicidad cuando les regalo el depresor lingual (palito) Hablar con los pacientes. La carcajada de un lactante… Será simplemente que los neonatos no son lo mío… que no me “apasionan” o que tampoco me veo de neonatóloga toda la vida. Creo que lo tengo claro y que no me gustaría dedicarme únicamente a esta subespecialidad por muy interesante que parezca. Hasta el año que viene no rotaré por la uvi, pero por lo poco que he podido ver… no es mi sitio. 

Bueno, para ser la primera entrada del año me estoy alargando un poco… :P 

No me quiero despedir sin antes hacer mención a todos los estudiantes de medicina, de 4º y 6º que pasaron por la REA cuando estaba por allí por las mañanas, a los que pude atender en mayor o en menor medida explicándoles lo poco que sabía por aquel entonces, a los que me ayudaron a revisar las historias de los nuevos en la Maternidad, a los que vieron por primera vez conmigo el reflejo de Moro y me lo agradecieron, a los que se quedaron por las tardes de guardia cuando yo estaba, y a los que no tuve tiempo de hacer todo el caso que hubiesen merecido… Suerte a todos con los exámenes chic@s! 

Y como no, a los MIReros que no os queda nada! El último esfuerzo y seréis libres! El #2MIR15 os espera cargado de sorpresas seguro :)

lunes, 13 de octubre de 2014

Rotación en Nefrología Pediátrica - R2

¿Hay alguien ahí...? 
Os tengo abandonados, a vosotros y a mí misma y no puede ser. Esto comenzó siendo un diario y quiero que siga siéndolo. Así que, después de varios meses de inactividad creo que va siendo hora de ponerse manos a la obra y contaros un poquito más de cómo va la residencia :)

Durante los 3 meses de verano (Junio-Julio-Agosto) estuve rotando por Nefrología Infantil, una rotación que me ha marcado mucho, tanto, que incluso me la he llegado a plantear como opción para realizar en un futuro la subespecialidad pediátrica (de R4) Y digo plantear, que no elegir, que para eso aún queda mucho :) 
Y como siempre, toca desgranar, pros y contras:

Es una rotación que está muy bien organizada, hasta ahora (desde mi punto de vista) la mejor de toda la residencia. Desde el primer día la jefa de servicio se reunió con nosotros para organizar el paso por Consultas, Trasplante y Planta, enseñarnos las distintas sesiones semanales, cuadrar vacaciones... De modo que, cada residente debe pasar 3 semanas en planta de hospitalización, 2 ó 3 semanas en trasplante-diálisis y el resto de la rotación en Consultas.

El servicio es muy puntual. Todos a las 08:15h están sentados en el aula de sesiones para dar el pase del fin de semana, comentar pacientes complejos, hacer sesión bibliográfica... según el planning establecido. Esa puntualidad para comenzar a trabajar que he echado tanto de menos en otras rotaciones... me ha encantado. 
A las 09:00h todos bajamos a la sesión general del Infantil, una sesión que aunque debiera ser obligatoria para todo el hospital, en muchos servicios no se deja asistir a los residentes, por lo que el hecho de que desde Nefrología fomenten la asistencia es un punto positivo y de agradecer.

Todos los viernes a primera hora, dábamos sesiones los residentes. Temas básicos para nosotros: infección de orina, síndrome nefrótico, litiasis... Lo esencial que debe conocer un pediatra general sobre nefrología, nada de temas específicos ni enrevesados. (Aquí os dejé mi sesión)

Es una especialidad muy compleja; ya de por sí la fisiología del riñón se me atragantaba en la carrera. Se olvida fácilmente si no se repasa. El equilibrio hidroelectrolítico es un mundo. Recuerdo lo aburrida que me parecía hace unos años... por no entenderla! Aunque si bien es cierto que durante la preparación del MIR ya cambió mi visión y me llegó a gustar muchísimo. Me parece muy difícil, pero me gusta. 

Comencé la rotación en la sección de Trasplante-Diálisis. Los primeros días muy perdida, lo reconozco. El empezar por la sección de trasplante (seguimiento en consulta de pacientes con trasplante vivo y de cadáver) quizá no es lo más rentable, puesto que son pacientes de años de evolución que vienen a controles periódicos... y en los que al principio no sabes por dónde empezar a leer la historia de años de evolución. El residente se encarga de ver al paciente, historiarle (qué ha pasado en los últimos días) y hacer una exploración física en busca de alguna alteración. Suelen realizarse ese mismo día una analítica por lo que esperan al final de la mañana para pasar con el adjunto y conocer el resultado de la misma así como modificar la medicación (según suben-bajan niveles) si es necesario. La diálisis sinceramente no me dio tiempo a asimilarla, alguna noción básica pero demasiado compleja.

Después pasé a Consultas. El mecanismo es el mismo, pero cada día de la semana la consulta se centra en un tipo de patología, por ejemplo, los lunes la mayoría son síndromes nefróticos y hematurias; martes y jueves son pacientes con patología crónica (enfermedad renal crónica, pre-trasplantes...). Aquí en las consultas es donde comienza el lío burocrático del servicio, aunque para mí realmente tenía su sentido. Igualmente habría cosas que mejorar. 
Por un lado están los pacientes citados como nuevos: vienen del centro de salud o de la urgencia, hay que abrirles historia clínica, explorar... y después comentar con el adjunto la petición de pruebas. Son los más sencillos pues ves al paciente desde el inicio. 

Después están las revisiones: pacientes en seguimiento por distintas patologías, generalmente leves como una ectasia piélica por ejemplo, que se citan cada X meses o años para control analítico y ecográfico. Mismo procedimiento: ver, explorar y comentar al adjunto. 
Controles: término algo más dudoso. Pacientes que tienen un seguimiento más frecuente, y que acuden con la analítica hecha de días previos o ese mismo día. Se ven, se exploran, y algunos esperan al final de la mañana para conocer los resultados, otros se marchan y vuelven otro día al resultado, o si son de fuera, incluso llaman en un par de días por teléfono. 
Diagnósticos/Resultados: los más importantes. Las pruebas que se mandan a los nuevos, a las revisiones y los controles que vuelven otro día. Lo más interesante de la especialidad, lo que ve el adjunto. Suerte si se puede estar con ellos mientras los ven. 
¿Cuál es el problema? Que cuando hay mucho volumen de pacientes, que suele ser casi siempre, mientras el adjunto está viendo los diagnósticos interesantes con el R4 de especialidad, los R2 estamos viendo a los nuevos y las revisiones y no nos enteramos de lo que pasa finalmente con esos pacientes. Cuando acabamos "nuestra tarea" y podemos pasar a ver a los diagnósticos muchas veces ya han acabado. Es por ello que en ocasiones, existe esa sensación de servir de "mano de obra" "ver, historiar y explorar" y nos perdemos lo verdaderamente interesante. Lo suyo sería poder ver al paciente completo desde el inicio hasta el final que es cuando más se aprende.  


Por último, las 3 semanas en Planta. A pesar de rotar en el mes de Agosto pude ver casos muy chulos de hospitalización: desde sencillas infecciones de orina, pasando por un síndrome hemolítico urémico, una vasculitis, síndrome nefrótico corticorresistente, poliquistosis renal... Hasta un trasplante renal de cadáver: conocer al paciente antes del trasplante por el seguimiento en las consultas, vivir el trasplante y seguir la evolución del mismo durante los primeros días en cuidados intensivos y después en planta; me encantó. Y eso que yo suelo ser más de estar tranquila en una consulta, y no me gusta mucho el andar de un lado para otro, pero de verdad que con estos casos tan interesantes ha merecido la pena. 

Más Contras: son muy puntuales para entrar pero no para salir... :P Habitualmente se sale tarde. La mayoría de los días los adjuntos se quedan a comer, y en ocasiones tienen consulta por la tarde. Hay guardias de especialidad, que no se libran. Suelen ser buenas (dicen...), salvo que algún paciente se ponga muy mal o haya trasplante, pero hay que tenerlo en cuenta. Exige mucha dedicación, se llevan pacientes muy complicados, crónicos, no sólo con una historia médica, sino que la implicación familiar, social y emocional que llevan intrínseca hace que se haga difícil el ser fuerte.
Más Pros: es una especialidad muy médica; integral, muy de interna. Hay que conocer muy bien los distintos sistemas pues no sólo se afecta el riñón y ya está. El Servicio está muy unido. Los adjuntos entre ellos se llevan muy bien, hay buen ambiente, se consultan todos los casos, se ayudan y se entienden. Se establecen sesiones con otros servicios, con Urología, Nutrición, Psicología y Psiquiatría, todo muy bien organizado y con distintas reuniones. Se preocupan por los pacientes. Hay un seguimiento longitudinal de su historia. Esa relación médico-paciente tan importante que resalto de la Atención Primaria, la he visto y la he vivido en Nefrología. Pacientes que van todas las semanas a revisiones, que se conocen el hospital como su propia casa.

Como os he dicho al inicio, hay cosas que mejoraría y no sé si serviría para dedicarme a ello toda la vida... pero me ha gustado mucho, y de momento no la descarto :)
.....
Por otro lado (como llevo tanto tiempo desaparecida tengo muchas novedades), también contaros que durante el verano cambié de "rango" al realizar las guardias en la Puerta de Urgencias. Como os he comentado alguna vez, dividimos la noche para dormir: si todo va bien de 00:00h - 04:00h el R2 y R3 se van a dormir, y los pequeños (generalmente 3  R1) se quedan con el R4 supervisor en la urgencia y el adjunto hasta que se vaya. Después de 04:00h - 08:00h viceversa, el R2 y R3 se quedan solitos ante el peligro y el resto se sube a dormir. 


Primera guardia "de mayor"  ( 3 Junio 2014 )
Da un poco de miedo pues estás "casi sólo" aunque si pasa algo grave siempre está tu compañero y se puede llamar a quien sea. Pensaba que el hecho de irme a dormir y tener que levantarme a media noche iba a ser horrible, pero sorprendentemente me ha gustado más este turno, pues se agradece descansar las piernas esas primeras horas de la noche cuando estamos ya tan cansados, aún sabiendo que luego hay que volver a la carga unas horitas más... 

Pero esto fue durante el verano pues las guardias de Puerta se acabaron para mí hace unas semanas cuando empecé mi rotación en Neonatología, lo que en mi hospital llamamos la "REA-trans". Un mundo nuevo, los neonatos, en el que estaré haciendo guardias durante 6 meses, dejando la Urgencia abandonada hasta mediados de Marzo que vuelva a bajar... Pero esto ya es otra historia, y no quiero ser pesada... continuaré otro día!

Me alegro de volver...    :)

P.D: Un fonendo en Villamocos. Blog de una gran compañera. Madre y pediatra. Reciente en la blogosfera sanitaria. Os gustará.

jueves, 5 de junio de 2014

Después de 4 años...

... necesito un tiempo.

A punto de cumplirse el 4º Aniversario de este blog para el que tan sólo quedan 10 días... una sensación un tanto agridulce viene a empañar la celebración del mismo. No pensé que escribiría esta entrada tan pronto, pero ha llegado el momento de hacer una pausa. Estoy bien, tan solo un poco triste de tomar esta decisión, que por otro lado creo es la más acertada.

Durante todos estos años he utilizado como diario esta web, intentando plasmar mis sensaciones desde los últimos cursos de la carrera, las prácticas, la graduación, pasando por la preparación del "temido MIR" hasta el reciente primer año de residencia. Como todo en esta vida, hay posts que gustan más que otros, algunos causan algo de polémica durante un tiempo y otros se quedan en unas simples líneas que poca gente lee o presta atención. 

Mi opinión personal y libre, creo que siempre educada, sin dar nombres y sin faltar el respeto a nadie, nunca me ha traído problemas o malentendidos de ningún tipo, parece ser que hasta ahora. La finalidad del blog ha sido desde el inicio mostrar mi visión subjetiva y personal sobre mi camino en el mundo de la medicina, ayudando a los que vienen detrás a entender un poco mejor esta forma de vida. Intento, aunque a veces me cuesta, ser positiva la mayor parte del tiempo, veo el lado bueno de las cosas, me considero trabajadora y luchadora, por supuesto, y también sincera. Me gusta resaltar los puntos fuertes y débiles de las vivencias por las que voy pasando, no todo es siempre perfecto y creo que hay muchas cosas que se deberían cambiar en diversos aspectos para tratar de mejorar en el futuro. Pero las críticas no le gustan a nadie, es obvio. Y menos cuando se hacen públicas y las lee tanta gente. Esto es lo que ha pasado con esta entrada que publiqué el 26 de Febrero dando a conocer los pros y los contras de hacer la residencia de pediatría en La Paz, donde por otro lado, aviso ya en las primeras líneas que se trata tan solo de mi opinión personal y que por supuesto otros compañeros podrán aportar visiones distintas. Parece ser que parte del servicio de Cirugía Pediátrica se ha visto ofendido por mis comentarios y quieren hablar del tema en la comisión de docencia o en la de guardias del hospital, no sé, como tampoco sé con qué intención, porque a mí directamente aún no se me ha informado de nada.

Sigo pensando lo mismo a día de hoy. Pero me surgen por supuesto las dudas del rumbo que puede llegar a tomar este tipo de situaciones llegado un momento como este, y creo que lo mejor que puedo hacer es frenar... Sí, necesito un paréntesis, quizá me venga bien un pequeño distanciamiento para ver las cosas con calma. ¿Por qué? Por mi salud mental, principalmente. Me gusta vivir tranquila y feliz y quiero evitar malos entendidos y nuevos conflictos. Esto no es un periódico de difusión, ni un foro, no necesito ni quiero crear problemas o discusiones de ningún tipo, ni mucho menos dar pie a que lo que aquí publico con intención de ayudar a otros, se utilice para hacerme daño. Tampoco voy a cambiar mi forma de ser y no quiero "sesgar" el contenido del blog, publicando sólo lo bonito y silenciando lo que no me gusta o lo que creo que no se hace adecuadamente para que otros no se molesten.  

Por supuesto, no cerraré el blog. Seguirá abierto para todos vosotros, abierto a sugerencias, a comentarios, preguntas y dudas. Seguiré contestando vuestros comentarios y emails por privado como hasta ahora, ayudando en lo que buenamente pueda... pero dejaré de publicar abiertamente, al menos de momento, pensamientos y vivencias personales.

Mis mejores deseos para todos aquellos que estáis comenzando la residencia en estos días, seguro que poco a poco os vais sintiendo más cómodos y seguros. Mucha suerte a todos los que en estos días empezáis a estudiar el MIR, es una etapa dura pero pasará antes de que os deis cuenta. 

Y un abrazo enorme a todos y cada unos de vosotros, queridos lectores y amigos, que estáis detrás de la pantalla día tras día, me atrevería a decir que "prácticamente a mi lado", formando una parte tan importante de mi vida. Gracias por todas las muestras de cariño recibidas durante estos 4 años, que se siguen sucediendo aún más intensamente en los momentos de flaqueza, me habéis hecho sentir muy especial, de verdad. Gracias por todo.

Seguiré por la blogosfera y las redes sociales, pero un poquito más en la sombra  ;)

domingo, 1 de junio de 2014

Rotación en Urgencias Pediatría - R1

Ahora sí, última rotación de R1 finalizada. Han sido 3 meses completos que he pasado día tras día en la puerta de Urgencias. Una rotación intensa y dura por el trabajo "esclavo" de estar continuamente viendo pacientes uno tras otro sin descanso... donde los residentes, bien o mal, somos el pilar fundamental y la mano de obra directa del servicio. Es por ello uno de los servicios más criticados del hospital infantil, pero que asombrosamente, junto con el Centro de Salud, ha sido de las rotaciones que más me ha gustado y donde más a gusto me he encontrado.

Creo que es, sin duda alguna, donde más he aprendido este año. El ver tantísima patología, tantos casos similares pero a la vez distintos, con varias formas de actuar según los diferentes puntos de vista hace que se pueda coger una perspectiva global muy buena de la pediatría. Casos banales y casos complejos... pacientes sencillos y complicados... Habilidades de comunicación para tratar con familiares comprensivos y amables así como con demandantes y problemáticos... He podido realizar varias técnicas, punciones lumbares, conocer la sedoanalgesia en pediatría... Gracias a uno de mis compañeros de enfermería he podido pinchar mi primer antibiótico intramuscular así como canalizar mi primera vía periférica heparinizada (os parecerá una chorrada pero nunca lo había hecho y me hizo ilusión que me enseñara) En general, gracias al equipo de enfermería, auxiliares y celadores que nos han ayudado tanto todas las mañanas, en lo laboral y en lo personal, porque el desayuno de media mañana también es importante para los resis :) 

Puede ser que influyan muchos factores como os he comentado en alguna entrada previa, como la época del año que me ha tocado cubrir que no es tan horrible como el invierno, así como que el llevar ya un año en el hospital nos dota de una mayor soltura y rapidez a la hora de ver casos sencillos que hace que agilicemos algo más el trabajo que al principio de la residencia. Y bueno, por supuesto, que mis compañeros de rotación son geniales y hacen que el día a día sea ameno y divertido aunque el trabajo se complique :)  Por todo ello, he estado muy cómoda.

El horario es estricto, pero siempre se cumple: 8:10h-15:00h y eso me encanta. He criticado muchas veces como en otros servicios se lleva un ritmo lento y tedioso, sin una rutina clara, divagando por las plantas, habitaciones y despachos, trabajando lentamente... Cosa que me saca de quicio profundamente. En la Urgencia es todo lo contrario. Es todo mucho más rápido, paciente tras paciente, dinámico, mucho más cansado y estresante pero también mucho más entretenido. 

Al igual que en las guardias, los residentes vemos sólos a los pacientes desde el principio, les exploramos y pensamos la conducta a seguir. Es cierto que como R1 tenemos (teníamos...) que consultar todos los procedimientos que queremos realizar y se necesita la firma del adjunto para dar a un paciente de alta. Esto está muy bien al inicio y es plenamente necesario, pero con el paso del tiempo, en ocasiones se convierte en un obstáculo por ejemplo, cuando tienes un paciente con una patología banal que podrías dar el alta, y tienes que perder tiempo en salir del box, buscar un adjunto disponible, que le vea y te valide el informe, etc... En general nos han ido dando cada vez más libertad, por supuesto plena estos últimos 10 días que como R2 oficialmente, ya hemos podido dar nuestros primeros informes sin supervisión. Igualmente, si hemos tenido dudas nos las han resuelto sin problema.

En cuanto a docencia durante la rotación, además de realizar una sesión clínica (que os publiqué aquí) hemos realizado una serie de "mini-simulacros" para conocer el manejo real de los pacientes inestables. A modo de teatrillo, algunos días en los que no había muchos pacientes esperando, nos ponían un caso (con un muñeco) y nos iban dando datos con los que teníamos que actuar seriamente como lo haríamos en una situación real: practicar el ABC, conocer el papel del médico líder en la situación de emergencia, saber como coordinar al personal de enfermería y al resto de compañeros... Nociones básicas de manejo que no se aprenden estudiando sino practicándolas y que la verdad me han resultado muy provechosas.

Hemos realizado también estos últimos días el curso de RCP básica instrumentalizada, con fase online y fase presencial con talleres prácticos, que ha sido muy útil, si bien hubiese sido interesante haber dado unas nociones básicas también al comienzo de la residencia y no sólo a final del año.
Sería bueno que se hicieran más cursos de este tipo a lo largo del año para refrescar conocimientos.

También hemos recibido un par de charlas del jefe de servicio sobre cómo dar correctamente la información a los familiares así como malas noticias. Tema complejo que supongo nadie está nunca preparado para afrontar hasta que llega el momento y hay que hacerlo, pero está bien, al menos, ponernos en esa situación hipotéticamente y darnos algunos consejos para cuando llegue el día.

Por otra parte no puedo dejar de resaltar que me ha encantado la pequeña y mínima labor docente que he podido realizar con los estudiantes de medicina que han rotado con nosotros durante estos meses: Kareli, Isabel, Cristina, Marta, Alejandro... No sé si habrán aprendido algo o no, pero al menos he intentado prestarles la mejor atención posible, recordando cuando pasé yo por esa misma etapa hace un par de años...  :) 

Y por supuesto, tanto mis compañeros como yo, hemos intentado ayudar también en la medida de lo posible a nuestros pequeños R1 que han comenzado hace unos días a trabajar con nosotros. Ha sido divertido y ameno compartir la última semana de rotación con ellos, y hemos aprendido así también otra parte de la residencia como es el supervisar a un resi-pequeño y poder enseñar lo poco que nosotros hemos aprendido este año...

¡Las mañanas de la Urgencia pasan a ser todas vuestras! :)
Mucha calma y tranquilidad que lo vais a hacer muy bien.
R1-R2 Último día Urgencias
Ahora toca pasar página. Nuevo año de residencia, nuevas subespecialidades y nuevas responsabilidades.
Por delante tengo Nefrología, servicio en el que empiezo mañana, y posteriormente Neonatología, Hepatología, Gastroenterología... guardias de paritorio, guardias de planta...

Una vez más, vértigo por el cambio...
Ya os contaré :)

sábado, 17 de mayo de 2014

Sesión Urgencias: Tortícolis adquirida en Pediatría.

Nueva sesión clínica, esta vez la que presenté en el Servicio de Urgencias, con formato de casos clínicos reales, por si queréis echar un vistazo :)



jueves, 24 de abril de 2014

Guardias en Hospital Infanta Sofía

Tras 5 guardias realizadas en el Hospital Infanta Sofía (hospital de los nuevos, en el norte de Madrid), puedo daros por fin mi visión sobre esta parte del rotatorio del R1 de pediatría en La Paz. Por ahora, muy positiva :)

Puede parecer raro que, estando en un hospital tan grande con todas las subespecialidades pediátricas habidas y por haber, tengamos que hacer guardias en otro hospital más pequeño. Esto se lleva haciendo en los últimos 3 años para aumentar el número de guardias de los residentes de primer año, ya que al pasar de 16 a 20 en las últimas promociones, parecía que se iban a quedar cortos con los puestos a cubrir en La Paz (nada más lejos de la realidad... ahora tenemos que vender guardias a los mayores porque no podemos cubrir 8 guardias cada uno). Entonces se propuso realizar guardias en este nuevo hospital durante 2 meses, de tal forma que, cada grupo de rotación de R1 (5 personas) que finalizara su rotación por Urgencias en La Paz, pasaría a realizar algunas guardias en el H.I. Sofía en los siguientes 2 meses (generalmente se comienza en Octubre). 
Esto conlleva opiniones de todos los tipos. Algunos creen que es un inconveniente, otros una ventaja. Algunos odian estas guardias, otros no tanto. Algunos piensan que es un infierno y otros que se está muy bien allí. ¿Por qué? Porque como se realizan en épocas diferentes, tanto "de estación del año" como de "tiempo en la residencia" la percepción del trabajo allí es muy distinta.

Yo os cuento como siempre mi visión que puede distar de la de mis compañeros. 

Es un hospital nuevo con instalaciones estupendas. La Urgencia es increíblemente bonita y espaciosa (comparada con el cuchitril enano que tenemos en La Paz) Hay varias consultas para ver a los niños, de modo que cada médico tiene su consulta, te acomodas allí y tienes de todo, no tienes que estar de un lado para otro. Además, hay un box sólo para tareas de enfermería, otro para aerosoles, otro para pacientes críticos; Otro box para pacientes "aislados", otro para neonatos con infecciones respiratorias, otro para neonatos sin infecciones respiratorias... y así puedo seguir... Además, hay varias camas de observación, cada una en una habitación diferente individual para cada paciente. Y... la cafetería tiene una comida riquísima :P
Durante la guardia cada día hay 2 adjuntos y 1 de refuerzo de tarde, que están para toda la pediatría, tanto la Urgencia como la planta y paritorio. (Los findes y festivos son 3 adjuntos todo el día) Son en su mayoría gente joven, que acabaron la residencia hace pocos años, y un gran porcentaje fueron residentes de la Paz en su día con lo que son majos, nos cuentan anécdotas pasadas y nos tratan con sencillez (siempre hay contadas excepciones) Nos supervisan igualmente todos los niños, y nos firman el informe.
Inconveniente estructural: el residente duerme en una habitación pequeñísima con literas, compartiendo con 3 compañeros, desconocidos. Acostumbrados a tener nuestra súper habitación en La Paz, que aunque ruinosa, sólo se comparte con un coR o se duerme sólo la mayoría de veces... pues es un punto negativo ;p. Eso sí, el cuarto está en el mismo pasillo de la Urgencia con lo que no hay que desplazarse apenas (mientras que en la Paz tenemos que subirnos a la planta 14... para unas prisas...)
Además el hospital está "lejos"de Madrid (centro), con lo que el simple desplazamiento ya acarrea un inconveniente. Yo me estoy llevando el coche estos días y no tardo mucho, pero si tuviera que irme en transporte público como normalmente voy a diario, tardaría casi 2 horas en llegar a casa...

En cuanto a las guardias en sí, a mi modo de ver, he tenido buena suerte. Como mi última rotación de R1 está siendo precisamente la de Urgencias, mi grupo es el último en pasar por este hospital, cubriendo así los meses de Abril y Mayo.
Esto implica que, por un lado, llevamos ya varios meses trabajando, con unas 45-50 guardias a nuestras espaldas por lo que aunque seguimos siendo pequeñajos, nos tiemblan las piernas ante casos graves y tenemos que preguntar bastantes dudas, el manejo de los casos sencillos lo hacemos con mayor soltura que hace 6-7 meses cuando fueron nuestros primeros compañeros, simplemente por una cuestión de tiempo.
Por otro lado, no es lo mismo una guardia de primavera como estoy haciendo yo... que una del puente de Diciembre. Esto es claramente la mayor diferencia. Os puedo decir simplemente, que la primera guardia que hice allí el 6 de Abril fue horrorosa... no paré de ver niños y me acosté a las 5:30h sin parar nada más que para comer y cenar en menos de media hora... pero el resto han sido muy buenas; sobre todo el triplete que hice en Semana Santa (lunes-miércoles-viernes) no me cansé en esos 3 días ni la mitad que en una guardia mala en La Paz. Así que imagino a mis compañeros en pleno invierno con todas sus guardias malísimas... sin poder parar, allí solos... y entiendo que muchos hablen horrores del hospital.

Por otro lado, aunque nos acogen bien, es cierto que el residente se siente un poco "solo". No tienes compañeros con los que charlar, y aunque la gente es maja, y las enfermeras encantadoras y te dan conversación, no es lo mismo que estar rodeado de los tuyos.
La noche...se hace muy larga y generalmente se duerme menos. Los adjuntos se dividen la noche entre ellos, y el residente cubre siempre la primera mitad de la noche. Es decir, en una guardia de fin de semana, por ejemplo, que todo va bien, los adjuntos se dividen de 00:00h a 03:00h; otro de 3:00h-6:00h y otro 6:00h-9:00h. Mientras que el residente cubre la primera mitad entera, hasta las 4:30h. Generalmente el adjunto se marcha a dormir si todo está tranquilo. Nosotros podemos irnos a dormir si queremos, sabiendo que ante cualquier niño que venga la primera llamada es para nosotros, o aguantar despiertos hasta el final del turno. Algunos adjuntos quieren que les llames ante cualquier paciente; otros confían ya en nosotros y si viene una chorrada y no tenemos dudas no hace falta que les despertemos.
Los primeros días aguanté del tirón; los dos últimos como no venían niños me fui a dormir sobre las 2h; la primera noche me llamaron y me tuve que despertar para ver un par de niños. Pero hoy que ha sido la última he dormido del tirón desde las 2:30h sin una llamada :D:D

A pesar de las pequeñas pegas, creo que es una experiencia positiva para conocer un sitio nuevo, ver distintas formas de trabajar; aprender a ser más responsable e independiente y espabilar un poco. Estamos muy mimados en ese aspecto en La Paz, demasiado protegidos de R1 y luego quizá el cambio a R2 sea un tanto brusco (no lo sé realmente, ya lo veré..)  Por lo menos con estas guardias, aunque brevemente, vamos sintiendo lo que es estar sólo aunque sea unas horas, para ver un paciente sin nadie al lado, antes de que baje el adjunto, o incluso verlo sólo sin supervisión; cosa que en un mes tendremos que hacer de rutina en las guardias cuando seamos "mayores" :)
  
No me enrollo más, que estoy saliente y un poco desfrontalizada :P Aprovecharé la mañana (ya que no tengo sueño) para terminar de preparar la próxima sesión clínica que daré en breve en Urgencias (ya os la colgaré)

En Mayo seguiré haciendo guardias allí, unas 3 o 4 según me toquen :) y espero que vayan tan bien como las que ya he hecho.  Os seguiré contando!!

P.D: Enhorabuena de nuevo a todos los R0 que estáis consiguiendo ya vuestras plazas!!! :)